Torrecita de Papa con Tomillo
Rinde 12 torrecitas (1 por molde de muffin). Macros por torrecita.
Ingredientes (12 torrecitas)
- 4-5 papas grandes peladas y cortadas en rebanadas delgadas
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada de tomillo fresco
- 1 diente de ajo picado
- 1½ cucharaditas de sal
- 1¼ cucharaditas de pimienta
- ¼ taza de queso parmesano finamente rallado
- PAM (para engrasar la charola)
Preparación
- Precalentar el horno a 200 °C. Engrasar la charola de muffins con PAM y reservar.
- En un bowl grande mezclar la mantequilla, aceite de oliva, tomillo, ajo, queso parmesano, sal y pimienta. Reservar 2-3 cucharadas de parmesano para el final.
- Incorporar las papas rebanadas y mezclar bien hasta cubrirlas con la mezcla.
- Acomodar las papas en los moldes de muffins, apilándolas una sobre otra hasta llenar el espacio. Apretar bien cada torrecita.
- Espolvorear el parmesano reservado encima de cada torrecita.
- Hornear 45-55 minutos hasta que estén doradas por arriba y suaves por dentro.
- Dejar reposar 5 minutos. Desmoldar con espátula con cuidado.
- Adornar con tomillo fresco y servir.
Tiempos: prep 15 min · cocción 55 min · total 70 min (estimado) Dificultad: fácil (estimado) · Utensilios especiales: charola para muffins, espátula
Nutrición (por torrecita)
- Calorías: 137 kcal
- Proteína: 3 g
- Carbohidratos: 21 g
- Grasas: 5 g
Logística
- Apto para meal prep: no
- Se congela bien: no
- Alérgenos presentes: lácteos (mantequilla, parmesano)
Notas
- Es importante apretar bien las papas en el molde para que las torrecitas mantengan su forma al desmoldar. Servir recién salidas del horno para mejor textura.
- Variante en pyrex (más fácil, sin torrecitas): en vez de armar torre por torre, acomoda las papas ya mezcladas en capas dentro de un pyrex/refractario (como una lasaña/gratín), apretando ligeramente cada capa. Espolvorea el parmesano reservado encima. Hornea igual (~45-55 min a 200 °C) hasta que esté dorado por arriba y suave por dentro; reposa 5 min y corta en cuadros para servir. Mismo sabor, mucho menos trabajo.
Fuente: Verónica L. Pérez García